viernes, 18 de febrero de 2011

Ven, que vamos a hacer un pacto yo y tu sonrísa.

Siéntete libre, corre hasta que te duelan los pies, llora de alegría, ríe con ganas, sueña con cosas bonitas, quédate todo un día en casa en pijama y sal por la noche con tus mejores galas...
Ponte guapa, sáca tus tacones, mídelos y asegúrate de que superan los diez centímetros. Póntelos y pierde el equilibrio, hasta que te canses de andar como un pato mareado, y comprende que tú también puedes deslumbrar. Ponte el vestido más corto y apretado que tengas. Vístete del color que menos le guste a tus padres, píntate, hazte un peinado que otras jamás se harían, pero que les haga morirse de envidia. Sumérgete en ese ritmo repetidizo que se hace contigo, y produce un pitido en los oídos cuando vuelves a casa. Haz que tus pasos suenen a pesar del volúmen de la música, pídete algún cubata de más y ponte lentillas del color del Malibú. Llega tarde a casa y dí que no volverá a pasar. Pero repítelo cuantas veces puedas.



No hay comentarios:

Publicar un comentario